Tumor RenalUnidad de Uro-Oncología

Existen varios tipos de tumores renales malignos que en su conjunto se conocen como cáncer de células renales. En los últimos años, gracias al desarrollo y de las pruebas de imagen como la ecografía del aparato urinario y del TAC, han aumentado el número de diagnósticos en estadios tempranos, logrando mejoras en supervivencia. Además, la cirugía conservadora de nefronas (o nefrectomía parcial) permite extirpar únicamente el tumor, conservando la mayor parte del órgano y proporcionando mayor calidad de vida al paciente a largo plazo.

En nuestra Unidad estamos dotados del personal especializado y cirujanos de gran experiencia para la realización de estas técnicas quirúrgicas que son de las más complejas de nuestra especialidad.
Además estamos dotados tecnológicamente con todos los dispositivos disponibles en el mercado: robot Davinci, laparoscopia, embolización renal y otros.

El tumor renal representa el 2-3% de todos los cánceres del adulto, predomina en varones en la sexta-séptima década de la vida y se relaciona claramente con el tabaco (multiplicando hasta 2,5 veces el riesgo de padecer tumor renal en pacientes fumadores). Otros factores de riesgo son la obesidad, la hipertensión arterial, insuficiencia renal terminal y tener familiares de primer grado con cáncer renal. Se han descritos otros posibles factores de riesgo (como exposición a carcinogénicos, hábitos dietéticos, antiinflamatorios no esteroideos etc) pero con datos no concluyentes. La mejor forma de prevención es evitar el tabaco y la obesidad.

Existen varios tipos de tumores renales malignos, los más frecuentes el tumor de células claras (70-80%), tumor papilar (10-15%) y tumor cromófobo (3-5%).

Más del 50% de los tumores renales se diagnostican de forma incidental, es decir, se hallan en pruebas diagnósticas realizadas por otro motivo, ya que es raro que produzcan sintomatología. Cuando aparecen síntomas se deben al crecimiento tumoral. La triada clásica es dolor, aparición de masa abdominal y hematuria. También pueden aparecer sangrados retroperitoneales o síndromes paraneoplásicos.

  • Urólogos altamente especializados en cáncer renal.
  • Ecografía del aparato urinario.
  • Biopsia renal (guiada con ecografía o TAC).
  • Servicio de radiodiagnóstico: TAC, RMN y PET

Para el diagnóstico son imprescindibles las pruebas de imagen.

  • La ecografía es una prueba inocua que permite el diagnóstico de masas renales sólidas y diferenciarlas de lesiones quísticas.
  • El TAC multifásico se debe realizar en todos los casos para caracterizar la masa renal, evaluar los órganos vecinos y la extensión a distancia.
  • Resonancia magnética es empleada en casos de duda diagnóstica, en casos de lesiones quísticas complejas, si el paciente tiene alergia a contrastes iodados o para evaluar la posible infiltración de la vena renal y cava.

La biopsia renal percutánea guiada con ecografía o TAC es necesaria en algunos casos seleccionados: diagnóstico de masas renales dudosas en las pruebas de imagen, tumores que no van a ser sometidos a cirugía (observación o terapias ablativas) o en tumores metastásicos en los que se precisa conocer su extirpe histológica para adaptar el tratamiento de quimioterapia o inmunoterapia.

Existen una serie de factores de mal pronóstico que pueden ayudarnos a predecir el devenir de la enfermedad: extensión local o a distancia (metástasis), grado histológico nuclear alto (grado de Furhman), aparición de síntomas, anemia, VSG, fosfatasa alcalina elevada o LDH elevadas.

  • Cirugía: Nefrectomía radical abierta y laparoscópica/robótica
  • Cirugía: Nefrectomía parcial abierta y laparoscópica/robótica.
  • Cirugía de tumor renal con trombo en cava.
  • Cirugía robótica.
  • Embolización de masas renales (radiología intervencionista).
  • Colaboración estrecha con los servicios de Oncología Médica y Radioterapia.

En el tratamiento del cáncer renal hay que diferenciar entre el tumor localizado y el metastásico:

Tumor localizado

» Cirugía conservadora de nefronas o nefrectomía parcial:
Consiste en extirpar el tumor renal en su totalidad, conservado la mayor parte de órgano posible para evitar insuficiencia renal posterior. Consigue tasas de 80-100% de supervivencia libre de enfermedad a los 5 años. Es el tratamiento de elección, siempre que sea técnicamente posible, en tumores menores de 7 cm. También se debe realizar en pacientes con tumores en ambos riñones o en pacientes con un solo riñón. Esta cirugía se puede realizar mediante abordaje abierto, laparoscópico o robótico, según las características de cada caso.

» Nefrectomía radical:
Consiste en extirpar el riñón en su totalidad, respetando la glándula suprarrenal (a no ser que ésta esté infiltrada por el tumor). La linfadenectomía o exéresis de los ganglios linfáticos próximos al riñón, se realiza si están afectados en las pruebas de imagen o en casos de mal pronóstico. Al igual que la nefrectomía parcial, ésta puede realizarse mediante abordaje abierto, laparoscópico o robótico, según las características de cada caso.

» Vigilancia activa:
Se puede realizar vigilancia estrecha del tumor en pacientes añosos, que no sean aptos para la cirugía y con tumores menores de 3 cm.

» Terapias ablativas:
Radiofrecuencia o crioterapia: aplican energía sobre el tumor (de forma laparoscópica o percutánea). Se puede realizar en pacientes añosos, que no sean aptos para la cirugía y con tumores menores de 3 cm.

Tumores localmente avanzados o metastásicos

» Nefrectomía de tumor renal con trombo en cava:
Cuando el tumor avanza de forma local puede aparecer trombo en la vena renal, o incluso en la vena cava, con componente tumoral. En esos casos en necesario realizar nefrectomía y exéresis de todo el trombo tumoral, precisando en ocasiones la colaboración de los cirujanos cardiacos. Se trata de una cirugía de alto riesgo quirúrgico que debe realizarse en centros especializados y con experiencia, siendo nuestra unidad una de ellas.

» Nefrectomía citorreductora:
Es la nefrectomía que se realiza en casos de tumor renal metastásico con la intención de curar al paciente o prolongar su supervivencia, combinando la cirugía con terapias sistémicas.

» Terapias sistémicas:
La quimioterapia tiene poca utilidad en el tratamiento del tumor renal. Sin embargo la inmunoterapia y los fármacos dirigidos a impedir el bloqueo del sistema inmune consiguen grandes beneficios en supervivencia.

Ir arriba