Prótesis de pene

La prótesis de pene es un dispositivo que se implanta en el interior del pene con el objetivo de otorgarle a éste de la rigidez necesaria para poder penetrar y así mantener relaciones sexuales. Independientemente del tipo, consta en esencia de dos cilindros que se colocan en el interior de los cuerpos cavernosos y hacen las veces de éstos para conseguir un estado de erección o flacidez. Dado que es necesario una intervención quirúrgica para su colocación, y debido a que una vez implantada no es posible retomar otros tratamientos, se constituye como el último de los escalones entre las opciones terapéuticas para la disfunción eréctil. Presenta, sin embargo, las mejores tasas de satisfacción entre todos ellos. Pese a que se trata de una cirugía relativamente sencilla, se ha demostrado que su implantación por centros expertos de alto volumen reduce las complicaciones asociadas a la intervención.

Pese a que se tiene constancia del uso de dispositivos para tratar la disfunción eréctil desde la antigüedad, las primera prótesis modernas se desarrollaron en los años 70. Desde entonces, han evolucionado y mejorado en aspectos como la durabilidad, fiabilidad, protección frente a la infección y aspecto del pene tanto en erección como en flacidez.

Existen distintos tipos de prótesis disponibles en la actualidad:

1. Prótesis maleables

Se componen de dos cilindros de silicona con un esqueleto rígido pero maleable (habitualmente, de plata) en su interior. Cada cilindro se introduce en los cuerpos cavernosos tras realizar una incisión en los mismos. De este modo el pene queda con la consistencia necesaria para llevar a cabo una penetración. El inconveniente de estas prótesis es que el pene se mantiene constantemente en estado de rigidez, pudiendo únicamente modificar su posición.

Sin embargo, presenta dos grandes ventajas: son más económicas y más sencillas de utilizar, dado que no es necesario activarlas y desactivarlas. El postoperatorio y la recuperación suelen ser también más rápidas.

2. Prótesis hidráulicas

En estas prótesis los cilindros son huecos y, mediante un mecanismo hidráulico, éstos se rellenan de suero para conseguir la erección. Dependiendo de la complejidad del mecanismo, se dividen en:

» De dos componentes: Los cilindros se unen con una bomba que quedará alojada en el escroto. De este modo, cuando el paciente presione la bomba, el suero pasará a los cilindros inflables consiguiendo así la rigidez. Para desinflar la prótesis, basta con presionar sobre los cuerpos cavernosos hasta su vaciado completo.

» De tres componentes: son las de mayor funcionalidad. Se asemejan a la erección natural y consiguen un estado de flacidez casi fisiológico. Además de los cilindros, se componen de una bomba (que se coloca en escroto) y un reservorio (detrás del pubis) conectados entre sí. Esta bomba presenta dos botones para el vaciado y llenado de los cilindros. En la fase de vaciado, el suero queda alojado en el reservorio. Son, por el contrario, las de mayor coste económico.

Existen varias vías para la colocación de la prótesis. La incisión se puede realizar subpubiana (por detrás del pubis), subcoronal (bajo el glande) o penoescrotal (entre la base del pene y el escroto). La elección depende del cirujano y del tipo de prótesis.

Como en otras intervenciones, la colocación de una prótesis puede presentar complicaciones, como la retención urinaria, o la aparición de hematomas o edemas, que no conllevarán problemas a largo plazo. Sin embargo, la complicación más temida es la infección del dispositivo, que puede conllevar su retirada. Por ello, las medidas para prevenir infecciones son muy estrictas y hacen que éstas no sean frecuentes, afectando únicamente al 1-8% de los casos. La tasas de fallo mecánico a los 5 años es de aproximadamente del 10%.

Una de las preguntas más frecuentes que realizan los pacientes que están pensado en colocarse una prótesis es si el deseo sexual, la sensación de orgasmo y la eyaculación pueden verse afectadas. La cirugía de implantación de prótesis no interfiere con ninguno de estos tres aspectos. Asimismo, el paciente debe saber que no se incrementa la longitud del pene, observándose de hecho en algunos casos un acortamiento de 1-2 cm.

Ir arriba