Eyaculación precoz: tratamientos

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La eyaculación precoz es una de las disfunciones sexuales más frecuentes. Por ello, dependiendo del tipo de paciente, de la relación con su pareja o parejas o del tipo de eyaculación precoz se recomiendan distintos tratamientos. «En función de cada caso, ofrecemos un tratamiento simple enfocado en la terapia sexológica o combinado con la ayuda que nos brindan diferentes fármacos«, explica el Dr. Manuel Alonso, especialista en la Unidad de Andrología de Urología Tratamiento.

Tratamientos farmacológico

Entre los tratamientos farmacológicos que pueden ayudar a tratar la eyaculación precoz podemos encontrar:

  • Anestésicos tópicos.
  • Antidepresivos tricíclicos
  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (como la dapoxetina el primer fármaco diseñado específicamente para el tratamiento de la eyaculación precoz)
  • Tramadol a demanda.

Terapia sexológica

En muchos casos, especialmente en los que hay un tipo de eyaculación precoz adquirida, se recomiendan terapias sexológicas. Dentro de éstas podemos diferenciar entre las que se realizan de manera individual y las que se llevan a cabo en pareja:

A nivel individual

  • Ejercicios de relajación
  • Masturbación previa
  • Ejercicios de Kegel con o sin electroestimulación del suelo pélvico para provocar contracciones en la zona y fortalecer la musculatura e incrementar la discriminación de sus contracciones.

A nivel de pareja

  • Técnica de parada / arranque
  • Técnica de compresión del pene
  • Penetración sin movimientos
  • Técnica cognitivo conductual de la excitación
  • Eliminación de las distorsiones cognitivas sobre la relación sexual
  • Técnicas de focalización sensorial.

«Como hemos expuesto, existen diversas terapias para tratar la eyaculación precoz, sobre todo dirigidas a retrasar el reflejo de eyaculación», indica el Dr. Alonso. No obstante, pese a ser efectivas, debemos tener en cuenta, que muchas veces nuestra pareja no solo nos está pidiendo alargar la duración. Tal y como concluye el Dr. Alonso, «el verdadero objetivo es la satisfacción sexual para ambos, independientemente del tipo de práctica sexual o de su duración».

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