Los cólicos renales en verano

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Es un hecho conocido que en verano aumenta la incidencia de cólicos renales, de atención en Urgencias y de consultas de Urología por pacientes con patología litiásica en general.

El cólico renal es la aparición de dolor muy intenso en la región lumbar irradiado a la parte baja del abdomen por la obstrucción que generalmente causa una piedra en el normal tránsito de orina desde los riñones hasta la vejiga. “En cuanto a otros síntomas relacionados, también son frecuentes la presencia de náuseas y/o vómitos, un incremento de la frecuencia miccional y sangre en orina”, explica el Dr. Fernando Cabrera, especialista en la Unidad de Litiasis de Urología Tratamiento.

Factores que influyen en la aparición de litiasis

“Con la llegada del verano y el aumento de la temperatura se desencadenan en nuestro organismo diferentes sistemas de refrigeración que nos hacen mantener la temperatura dentro de las cifras normales”, indica el Dr. Cabrera. El más sencillo de todos es la evaporación, siendo el agua la principal sustancia refrigerante de nuestro cuerpo. El sudor, que es agua con una ligera cantidad de sales, cubre la piel en el momento en que se detecta un incremento de temperatura. “El agua del sudor se evapora, y ese cambio de estado líquido a gas causa una disminución de la temperatura de la superficie corporal”, señala el Dr. Cabrera.

En estos casos en los que se gasta más agua de la que se ingiere, se ponen en marcha los mecanismos de ahorro de nuestro cuerpo: nuestros riñones. “El riñón elimina una serie de sustancias muy variadas por la orina. En esta labor, el agua tiene un papel fundamental, pues es el disolvente en el que se mantienen hasta ser eliminadas al exterior”, explica la Dra. Gemma Duque, especialista en la Unidad de Litiasis de Urología Tratamiento. “Si el riñón tiene que ahorrar agua, automáticamente en la orina habrá menos, aumentando así su concentración”, añade la Dra. Duque.

La alta concentración de la orina, mantenida o repetida en el tiempo, tiene como consecuencia la formación de conglomerados de sustancias que deberían estar disueltas en el agua. “Al faltar agua en la orina, las sustancias se adhieren y se forman cristales. Éste es el primer paso en la aparición y formación de piedras dentro de la vía urinaria”, explica el Dr. Cabrera. Aunque, inicialmente, los cristales son sólo visibles al microscopio, se van pegando unos a otros de manera progresiva, dando lugar a la aparición de litiasis.

Hidratación y cólicos renales

Como hemos visto, el calor modifica las características de la orina y facilita la formación de piedras dentro de la vía urinaria. “El verano es, por tanto, la época del año con mayor incidencia de cólicos renales debido, principalmente, al calor y la deshidratación”, afirma la Dra. Duque.

Durante todo el año, pero mucho más en verano, es imprescindible llevar una adecuada hidratación. “Hemos de incrementar la ingesta de líquidos a un mínimo de dos litros y medio al día, aumentado dicha cantidad en los momentos de mayor exposición al calor o en la práctica de ejercicio”, concluye el Dr. Cabrera.

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