Cirugía robótica: seguridad, precisión y mejores resultados para pacientes

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La cirugía robótica, o cirugía asistida por robot, permite realizar intervenciones mínimamente invasivas para los pacientes, gracias a la precisión, versatilidad y calidad que ofrece la tecnología más vanguardista como el robot Da Vinci.

“Disminuir las complicaciones de una operación, lograr una recuperación más rápida y conseguir un postoperatorio menos doloroso para el paciente son algunas de las ventajas de la cirugía mínimamente invasiva (procedimientos que se realizan a través de pequeñas incisiones)”, explica el Dr. Ricardo Brime, especialista en Cirugía Robótica de Urología Tratamiento.

¿Por qué el robot Da Vinci es la mejor elección?

El sistema quirúrgico Da Vinci es la técnica más sofisticada e innovadora de cirugía mínimamente invasiva disponible en la actualidad. “Esta tecnología no sólo nos permite una visión en 3D de alta definición, con una gran calidad de imagen que aumenta la identificación y tratamiento de los tejidos, sino también mejorar los gestos de las manos del cirujano, reduciendo el temblor, mejorando la ergonomía y permitiendo escalar la magnitud de los movimientos quirúrgicos, de tal modo que los gestos del cirujano sean reproducidos por el robot con exactitud milimétrica”, indica el Dr. Brime.

A diferencia de otras técnicas, como la laparoscopia donde el movimiento del instrumental está limitado, la cirugía robótica es capaz de reproducir los grados de libertad de una mano, confiriendo una movilidad muy superior a la de las técnicas quirúrgicas más antiguas, lo que consigue incrementar los estándares de calidad de la cirugía de mínima invasión.

¿Qué tipo de patologías se pueden operar mediante el robot Da Vinci?

El robot Da Vinci es una herramienta más para el tratamiento de pacientes con patologías oncológicas y funcionales. “Los pacientes con un diagnóstico de carcinoma vesical con invasión de la capa muscular o aquellos que, con otro tipo de tumores, precisen de la extirpación vesical pueden ser intervenidos a través de la cirugía robótica”, explica el Dr. Brime y añade “esta tecnología nos permite, además, realizar la reconstrucción del tracto urinario mediante una nueva vejiga o, cuando esto no sea posible, hacer un conducto para poder exteriorizar la orina de los riñones”.

El cáncer de próstata es otra de las patologías oncológicas que también puede tratarse mediante esta técnica, realizando la extirpación de este órgano y logrando preservar, en tumores localizados dentro del mismo, la continencia y la potencia sexual.

En el cáncer de riñón, la cirugía robótica permite la extirpación total del órgano en aquellos casos de tumores más voluminosos o la cirugía parcial, logrando mantener la mayor parte del riñón. Tal y como explica el Dr. Brime, “este tipo de intervenciones se ven facilitadas por este sistema quirúrgico por ofrece otras herramientas que nos permiten valorar mejor la irrigación vascular del riñón, mejorando la preservación de una mayor calidad de tejido viable”.

En aquellos pacientes que, a consecuencia de tumores testiculares u otros tumores del retroperitoneo, precisan escindir los ganglios linfáticos del abdomen, la cirugía robótica ofrece una gran precisión. “Esta es una cirugía de gran complejidad y, por tanto, este sistema maximizará los resultados, disminuyendo las posibles complicaciones”, afirma el Dr. Brime.

Patologías funcionales como una malformación congénita que provoca la dilatación de la pelvis renal y el consiguiente deterioro de la función renal, o la protusión de la vejiga a través de la vagina (cistocele) pueden corregirse quirúrgicamente con la cirugía robótica.

La cirugía robótica, referente en patologías urológicas

Tal y como concluye el Dr. Ricardo Brime, “la cirugía robótica, punta de lanza y a la cabeza de la cirugía precisa y de calidad del siglo XXI, es, hoy en día, el referente para el tratamiento de la mayoría de las patologías en Urología, logrando resultados óptimos, siempre en manos de los mejores especialistas”.

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