Calidad seminal y fertilidad masculina

Calidad-seminal

Con la edad, la calidad seminal puede disminuir, provocando un descenso de la fertilidad natural. Esto se debe, principalmente, a la reducción del número de espermatozoides, la bajada del número de formas móviles y el aumento de las inmóviles.

Cuando se envejece, se produce un retroceso fisiológico de los testes. Mientras que en los hombres jóvenes, las concentraciones de testosterona libre y testosterona total son más altas, en la población anciana estos niveles descienden considerablemente. Es por ello que tanto la hormona Luteinizante (LH) como la hormona Foliculoestimulante (FSH) presentan un incremento. Al tiempo, se observan cambios en el metabolismo enzimático androgénico y un descenso en el número de receptores de dihidro-testosterona. “La teoría más popular para explicar este proceso defiende que el incremento de exposición a estrógenos durante la vida intrauterina o la infancia, reduce la población de células de Sertoli”, explica el Dr. Manuel Alonso, especialista en la Unidad de Andrología de Urología Tratamiento.

Una revisión de los trabajos hasta ahora publicados, aunque heterogéneos, sugiere que la elevada edad masculina va relacionada con el decremento de la calidad seminal. “Al comparar varones de 30 y 50 años, los parámetros analizados varían de entre un 3 y 22% en el volumen seminal, un 3 y 37% en la movilidad seminal y un 4 y 18% en el porcentaje de espermatozoides morfológicamente normales”, indica el Dr. Alonso. Del mismo modo, muestran descensos en las tasas de embarazos cuando se comparan varones menores de 30 años y varones mayores de 50 años de edad.

Factores que afectan a la fertilidad masculina

La disminución de la calidad seminal es un fenómeno aceptado del mundo industrializado. Los factores que influyen en su decremento son aquellos que también afectan a la calidad de vida de las personas, tales como contaminación ambiental, radiaciones, fármacos (estrógenos o disruptores hormonales), tabaco, alcohol, obesidad, sedentarismo, malnutrición y estrés.

Hay otros factores que pueden afectar a la fertilidad masculina, tal y como señala el Dr. Alonso, “determinadas malformaciones congénitas (criptorquidia o hipospadias), enfermedades de transmisión sexual, varicocele o mal desarrollo en la pubertad, además del incremento de incidencia del cáncer testicular entre otros”.

El calor intenso también puede afectar a la calidad del semen y a su capacidad reproductiva, siempre y cuando se produzca de manera muy continuada. “Varios estudios han demostrado que algunas profesiones que comportan trabajar a temperaturas elevadas pueden provocar una reducción de espermatozoides”, afirma el Dr. Alonso. Afortunadamente, el organismo tiene su propio mecanismo de autorregulación en caso de estar expuesto a un aumento de temperatura producido en un corto plazo de tiempo.

La calidad seminal, y por consiguiente la fertilidad masculina, “se puede proteger si el hombre sigue unas pautas como llevar una dieta variada y sana, evitar el sedentarismo, no fumar y evitar el consumo de alcohol”, concluye el Dr. Manuel Alonso.

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